Welcome to Paradise!

 

Así nos recibieron en este increíble lugar, y digo increíble porque de verdad que no me lo podía creer.

Fueron los 5 días más perfectos que habría podido pedir.

Uno de los destinos que más ansiaba en la honeymoon era Maldivas. Soy fan de la playa y desde que empezamos a planear nuestro viaje, con varios destinos en Asia, decidimos que no podíamos dejar pasar la oportunidad de viajar a este paraíso, y con la ayuda de nuestra amiga Marifer García de la agencia Lunas de Miel de Lucía tuvimos la mejor experiencia. Se las recomiendo ampliamente. Nosotros nos quedamos en el Hotel Anantara Veli un hotel divino en el que Marifer nos consiguió un deal muy bueno y la verdad es que quedamos fascinados con el lugar.

A pesar de que mucho había escuchado que la llegada a los hoteles en Maldivas era algo complicada ya que normalmente llegas en speedboat o avionsito, nuestro hotel tenía una llegada muy agradable ya que sólo era un corto viaje de 30 min en speedboat.

Llegamos en la madrugada así que no se veía nada y la verdad creo que esto fue algo increíble porque al amanecer sentí que estaba en un sueño. Imagínense despertar y tu vista literalmente es la playa. ¡WOW!

Vista del cuarto [foto vía Anantara Veli]

Son extremadamente detallistas y amables todos en el hotel. Nos recibieron con rosas en la cama y un mensaje muy lindo que nos daba la bienvenida. El servicio es excelente y la comida ni se diga, todo delicioso.

Las islas Maldivas son un destino para relajarse al máximo, y aparte los hoteles tienen un sinfin de actividades como excursiones, snorkel, yoga a la orilla de la playa, clases de cocina, spa, buceo, jet, kayak, windsurf entre muchísimas otras. Nuestra actividad favorita fue el surf.

En el deck de nuestro bungalow de ensueño.
Traje de baño KANNA SWIMWEAR

Decidimos que queríamos hacer algo “extremo” así que optamos por tomar clases de surf.  La clase la impartía una pareja súper linda: Malcolm Hill y su esposa Anisa. (Por cierto ellos ya no están ahí pero abrieron su negocio TropicSurf en el que venden artículos para el surf y agendan clases de surf, ¡son lo máximo!)

La clase tenía duración de 1 hora y se hacía en la orilla de la playa. Te enseñan los movimientos básicos para subirte a la tabla y aprender a mantener el balance, está muy divertida y realmente en un ratito ya estás arriba de la tabla! Claro que a Pato y a mi nos gustó tanto que decidimos unirnos a una excursión que harían a una pequeña isla cercana a nuestro hotel donde las olas pegaban mejor.

¡Estuvo INCREÍBLE! Fue toda una experiencia. 4 horas en mar abierto. Sentí que se me iban a caer los brazos (ha, ha) pero la verdad es que con la ayuda y expertise de Malcolm fue muy divertido y logramos montar varias olas, claro de como 100 intentos logramos como 10 haha pero sin duda fue una de las mejores experiencias que hemos tenido.

*Cabe mencionar que durante las 4 horas que estuvimos ahí, no quisimos bajar la GoPro por miedo a que se nos fuera a perder en el mar, y ya al final yo no me quería ir sin video surfeando y el bueno de mi esposo se regreso nadando hasta el barquito (como media hora, la verdad está super difícil nadar en contra de la marea) y de regreso estuvimos los últimos 15 minutos tratando de pescar alguna buena ola y ¡PORFIN LO LOGRÉ! Aquí les dejo un videito de esta padrísima experiencia.

Otra actividad que especialmente se la recomiendo a los honeymooners, es una sesión de fotos en el hotel. Tienen a un fotógrafo profesional y te regalan 30 min de fotos, y al final tu compras las que quieres. Nosotros alargamos un poco más el tiempo, y al final nos dieron un usb con todas las fotos. Todas están hermosas. Literalmente las quiero todas enmarcadas en mi pared. (es broma) Pero si es una bonita forma de llevarte un recuerdo de el lugar tan increíble que acabas de visitar con fotos que realmente parecen de postal.

Espero les haya gustado el post sobre nuestro viaje a las islas Maldivas y espero sus comentarios.

-Andie